Las nuevas tendencias en las calificaciones de riesgo pasan por análisis más integrales de los emisores, y no solo por valorar unos estados financieros. Además de los balances, será positivo que las empresas apliquen prácticas de gobierno corporativo, que sean éticas y tengan valores, variables que proyectan la sostenibilidad de los negocios en el tiempo.
Esta es la visión que planteó Óscar Jasaui, presidente de la calificadora de riesgo Pacific Credit Rating, en una entrevista con este diario.
“Esto es un proceso natural después de los acontecimientos que ha habido en los últimos años de malas prácticas de gobierno corporativo, de fraude y de corrupción. Cuando uno ve esos casos, muchas veces ve empresas financieramente exitosas, con buenos balances, con mucho crédito... Entonces, evaluar las compañías solamente con la data financiera y algunos temas cualitativos sueltos no tiene sentido”.
Sobre cuál sería la metodología para hacer mediciones en temas intangibles como valores o ética, señaló que “hay iniciativas en las que participan el Banco Mundial, la Corporación Financiera Internacional [IFC, por sus siglas en inglés], organizaciones vinculadas al gobierno corporativo y grandes corporaciones, que están trabajando para desarrollar estos indicadores”. Estas características que se buscan en las empresas deben aplicar también para los Estados, puntualizó.
Pacific Credit Rating es una calificadora latinoamericana, de origen peruano, que tiene presencia en Panamá desde el año 2000. Califica principalmente a bancos, empresas de seguros, financieras, y también ha puesto su sello en emisiones como la del Aeropuerto Internacional de Tocumen.
De la situación de la industria bancaria, dijo que la principal amenaza es el cierre de corresponsalías en el ámbito global, hecho que es muy notorio en América Latina. “Esto nos preocupa más que el desempeño en un año, porque en la mayoría de los países los sistemas financieros son razonablemente sólidos”.
Jasaui considera que Panamá está retomando el crecimiento económico y espera que esto se refleje en la actividad del mercado de valores.
La Superintendencia del Mercado de Valores está introduciendo la obligatoriedad de tener al menos una calificación de riesgo en las emisiones de deuda que se registran en el mercado local.
Consultado al respecto, Jasaui dijo que en un primer momento estos requisitos entran en los mercados como obligación y luego quedan como prácticas habituales. “Es positivo que haya una obligatoriedad en el corto plazo, es más positivo que el mercado lo adopte y es sumamente importante que se tenga cuidado en qué empresas calificadoras puedan operar. En el caso de bancos, se permite que una empresa venga con la calificación de otro país y eso a veces genera problemas. No todas las calificadoras son iguales. Es importante que sean empresas de prestigio y tengan buenas prácticas”, acotó.
