El Gobierno argentino celebró la llegada del primer vuelo a Buenos Aires de la aerolínea estatal boliviana BOA al considerar que refuerza la “integración” en la región en momentos en que la compañía afronta una guerra comercial con la privada Aerosur.
Argentina “será un aliado incondicional para que la compañía funcione bien. Es un día de mucha alegría para Argentina y para la región porque nos hace más integrados”, señaló el secretario argentino de Transporte, Juan Pablo Schiavi, tras el arribo de la aeronave al aeropuerto bonaerense de Ezeiza, el principal del país.
“Nos llena de alegría (este hecho). Con Bolivia compartimos mucho la cultura pero también hay una complementación energética, productiva y agropecuaria”, añadió.
Los vuelos a Buenos Aires de la aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BOA) fueron inaugurados por el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, quien ocupa el cargo de mandatario interino por el viaje de Evo Morales a Paraguay.
BOA ofrece dos pasajes por el coste de uno, a 756 dólares, lo que ha llevado a una guerra comercial con su competidora privada Aerosur, que rebajó sus tarifas en vuelos hacia Argentina.

