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China mira a largo plazo en pugna agrícola

China mira a largo plazo en pugna agrícola
China mira a largo plazo en pugna agrícola

La lógica que sustenta la decisión china de frenar las importaciones de productos agrícolas estadounidenses parece ser evidente, pero Pekín podría tener en mente un juego más complejo.

Luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con implementar aranceles a otros $300 mil millones en importaciones desde China, en gran parte porque este país supuestamente incumplió una promesa de incrementar las compras de productos agrícolas estadounidenses, el mandatario chino, Xi Jinping, no podía mostrarse débil ni ceder ante la presión. Las empresas agrícolas chinas esperarán el resultado de las negociaciones comerciales antes de retomar las compras a EU, señalaron ayer, personas cercanas a la situación a Bloomberg News.

A nivel económico, esta fue una de las decisiones más fáciles que Xi pudo haber tomado. El hecho es que el comercio agrícola entre los dos países viene cayendo desde mucho antes de que Trump iniciara la guerra comercial. Las exportaciones agrícolas de Estados Unidos a China llegaron a su punto máximo en 2012.

Política monetaria Yuan débil favorece exportaciones chinas

La decisión de dejar que el yuan se debilite más allá de siete por dólar debería fortalecer de manera similar las exportaciones chinas y empeorar el déficit comercial estadounidense que a Trump le preocupa tanto.



Si no consideramos las industrias maderera, papelera y de celulosa, donde el comercio se ha mantenido constante, el declive es aún más dramático: los $13 mil 930 millones que China importó en 2018, son apenas un poco más de la mitad de los $25 mil millones de 2014.

China no formula amenazas similares en materia de aviones, maquinaria, electrónica, equipamiento de precisión y automóviles.

Cada uno de estos segmentos da cuenta de un porcentaje mayor de las importaciones que los productos agrícolas, pero son mucho más difíciles de reemplazar usando otros proveedores.

La medida tiene el beneficio adicional de maximizar el efecto político. Trump no esconde el hecho de que el comercio agrícola es un tema importante para él y no debería sorprender, dado lo importantes que fueron estados del cinturón agrícola estadounidense como Iowa y Wisconsin para que ganara las elecciones en 2016.

Las compras agrícolas chinas fueron un tema clave en el acuerdo que los negociadores comerciales de Trump estaban trabajando antes de que se rompiera el diálogo en mayo y al parecer el presidente las considera un requisito previo para cerrar un pacto.

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