El clima seco benefició el desarrollo de la soya 2016/17 en la última semana en la zona agrícola núcleo de Argentina, donde a pesar de las inundaciones recientes la mayor parte de las plantas se encuentra en condiciones favorables, dijo la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
La región agrícola central de Argentina -donde se concentra su producción soyera- recibió fuertes lluvias entre diciembre y enero, lo que provocó anegaciones y obligó a la Bolsa, que prevé una cosecha de 53.5 millones de toneladas del grano, a recortar su cálculo del área sembrada a 19.2 millones de hectáreas. Sin embargo, en su reporte semanal de cultivos, la entidad explicó que “el buen tiempo continúa favoreciendo la recuperación de áreas afectadas por excesos hídricos sobre el centro de la región agrícola nacional.
Según la entidad, a pesar de los excesos hídricos recientes, el 80% de la soya sembrada de manera temprana y el 76% de los cultivos tardíos mantienen un estado “favorable”.
Por otro lado, en el sur de la provincia de Buenos Aires, donde se registraron pérdidas de soya debido a una sequía, se reportaron lluvias que trajeron alivio a las plantas, que atraviesan etapas clave de desarrollo.
Argentina es el principal exportador mundial de aceite y harina de soya, y las tormentas que azotaron al corazón agropecuario del país impulsaron los precios de los futuros del grano a su nivel más alto en seis meses en enero en el mercado de Chicago.
Con respecto al maíz 2016/17, la Bolsa dijo que el clima seco en el centro del país y las lluvias en el sur bonaerense también beneficiaron a los lotes sembrados con el cereal, que posee un ciclo de desarrollo similar al de la soya.
Hasta el jueves los chacareros habían sembrado un 99.3% de los 4.9 millones de hectáreas previstos para el maíz de uso comercial en Argentina -el segundo proveedor mundial del cereal-, según el informe de la Bolsa.

