Estadísticas recién reveladas indican que los bancos europeos prestan menos a las empresas, otro indicio de que el repunte de la economía del continente no es robusto.
El Banco Central Europeo informó que los créditos a las compañías bajaron un 3.1% en noviembre frente al mismo período hace un año.
La contracción fue mayor que el 3% del mes anterior. Los analistas dijeron que los bancos pueden mostrarse renuentes a prestar dadas las inciertas perspectivas de crecimiento, lo que equivale a un mayor riesgo de que el dinero no sea devuelto. Mientras tanto, algunas empresas quizá no quieran correr el riesgo de endeudarse. Otras no necesitan créditos porque cuentan con reservas adecuadas de dinero, pero sin ver aún un motivo para invertir esos fondos en nueva producción.
La economía de la eurozona –un bloque que se amplió de 17 a 18 miembros en 2014 con la incorporación de Letonia– creció solamente 0.1% en el tercer trimestre del año pasado, con un desempleo del 12.1%. Las gestiones gubernamentales para reducir la deuda mediante la contracción del gasto y el aumento de los impuestos han frenado el crecimiento.
El analista Howard Archer, de la firma IHS Global Insight, dijo que las modestas estadísticas aumentaron la presión sobre el BCE para que estimule la economía en los próximos meses. Agregó que el banco central del continente podría ofrecer créditos a bajo interés y largo plazo a los bancos con la condición de que usen el dinero en créditos.

