PLAN DE DESARROLLO

Dudan que Malasia llegue a ser un potencia industrial

Dudan que Malasia llegue a ser un potencia industrial
Dudan que Malasia llegue a ser un potencia industrial

Mahathir Mohamad se ha alejado de uno de los grandes impulsores intelectuales de sus décadas al mando de Malasia: la idea de que el antiguo remanso dependiente de los productos básicos pudiera transformarse en un país completamente desarrollado para 2020. Es vital para el futuro de la nación del sudeste asiático aprender las lecciones correctas de esta decepción.

El primer ministro admitió el fin de semana pasado que Visión 2020, su exigente plan para impulsar a Malasia a convertirse en una potencia industrial, ha fallado. Lanzado en 1991, el plan se convirtió en el resumen del rápido desarrollo que caracterizó a gran parte de Asia durante esa década. Mahathir efectivamente acaba de cerrar el libro sobre una era económica. Por esto, merece ser aplaudido, aunque tal reconocimiento será tardío.

Si bien Visión 2020 siempre fue más retórica que realidad, sirvió para encaminar a Malasia al clima de la época. La globalización estaba en sus días de gloria, se construyeron cadenas de suministro elaborado en toda la región y la inversión extranjera llegó a raudales. El estándar de vida y el nivel educativo aumentaron, Japón fue el gran poder comercial de Asia.

Edición Impresa