El primero de marzo entraron en vigor las nuevas medidas que deben aplicar las embarcaciones para reducir la contaminación de los mares.
De acuerdo con la nueva normativa de la Organización Marítima Internacional (OMI), los barcos deben hacer una clasificación de los desechos que transportan, incluidos los electrónicos.
Los cambios se introdujeron al anexo V del convenio Marpol, que contiene reglas para prevenir la contaminación por las basuras de los buques.
Con esta clasificación se busca determinar qué residuos puede dejar la carga transportada y si estos representan un peligro.
Con la categoría de desechos electrónicos, la OMI pretende conocer cuándo una embarcación desecha componentes que se utilizan para su operación, entre ellos material fungible que puede afectar la salud de los marineros y contaminar los ecosistemas marinos.
Otro cambio que introdujo el regente de la industria marítima mundial es que ahora los buques deben entregar la información relacionada con la cantidad de combustible que consumen.
Estos datos serán entregados anualmente a cada miembro de la OMI, para que mejoren su eficiencia energética y controlen los gases contaminantes, entre otros puntos.