La paulatina retirada del estímulo monetario de Estados Unidos y la mejora de las perspectivas económicas de los países desarrollados están elevando el atractivo de estos mercados como destino de inversión, lo que representa un riesgo para las regiones emergentes, entre las que se encuentra América Latina y, por tanto, Panamá.
La Reserva Federal de Estados Unidos decidió, todavía con Ben Bernanke al frente, reducir paulatinamente el estímulo monetario a su economía. Así, se irían rebajando las compras de $85 mil millones mensuales en bonos del Tesoro y títulos hipotecarios. Yanet Yellen, sucesora de Bernanke, mantuvo esa política y las compras mensuales son ahora de $65 mil millones.
En los últimos seis años, los países emergentes en general y los de América Latina en particular se beneficiaron de ese aumento de liquidez en los mercados.
Actualmente, la reducción del estímulo está provocando el efecto contrario, una salida de fondos. “Así como hace cinco años los capitales buscaban oportunidades en países emergentes, ahora las buscan en países desarrollados, que están saliendo de la crisis. Se está viendo una desaceleración de la entrada de capitales”, explica el financista José Abbo.
En el mercado de la deuda pública, esto se traduce en mayores niveles de rendimiento que tienen que ofrecer los países emergentes para colocar sus emisiones.
Panamá no escapa de esta realidad. En su reporte sobre la evolución de la deuda de diciembre, la Dirección de Crédito Público del Ministerio de Economía y Finanzas señaló que “los rendimientos de los instrumentos de mercado internacionales de Panamá han aumentado ante la realidad de los mercados financieros”.
Abbo recuerda que el bono de largo plazo de Panamá, cuyo vencimiento es en 2053, se vio afectado cuando se anunció el tapering, como se conoce en inglés la reducción del estímulo de la Fed. “Los mercados vienen descontando”, dijo el financista, para quien la salida de capitales se verá reflejada en las estadísticas de inversión extranjera que se publiquen a mediados de año.
Crédito Público, previendo el encarecimiento de las tasas de interés, redujo en $583.6 millones el saldo del Bono 2015, que quedó entonces en $378.8 millones.
Además, con emisiones como la del Bono 2053, el Estado consiguió una buena cantidad de fondos (solo en esa operación fueron $750 millones) a una tasa fija y baja (4.30%).
“Lo bueno es que se aprovechó la coyuntura de tasas bajas. Pudiste emitir papel a largo plazo a una tasa fija récord, y eso subsanaría las necesidades de capital en un futuro inmediato”, indicó Abbo, para quien esta situación debe ser considerada por el próximo gobierno, ya que en el futuro puede que no vuelvan las tasas a los niveles que tuvieron en el pasado reciente.
compra de bonos
$85 mil
Millones en bonos y títulos hipotecarios compraba mensualmente Estados Unidos para inyectar liquidez a su economía.
$65 mil
Millones compra actualmente tras tomarse la decisión de reducir paulatinamente el programa. Aun así, la cifra representa una vez y media el producto interno bruto anual de Panamá.
