Las acciones del gigante alimentario JBS, en primer plano en el escándalo que amenaza la permanencia del presidente brasileño, Michel Temer, sufrieron ayer un derrumbe de 31.34% en la Bolsa de Sao Paulo.

El título cerró a $1.83 y arrastó a la baja al índice Ibovespa de los principales valores, que concluyó la sesión con una caída de 1.54%, a 61 mil 673 puntos.

En el parqué paulista, el mayor de Latinoamérica, se negociaron durante la sesión $3 mil 755 millones, en 1.9 millones de operaciones.

Las mayores bajas fueron las de JBS (31.34%), Rumo (10.94%) y Ecorodovias (6.06%). Las alzas más importantes fueron las de Fibria (2.30%), Embraer (1.06%) y Suzano papel (6.24%).

Los papeles JBS habían caído 9.68% el pasado jueves, en la primera sesión tras las revelaciones de que uno de sus dueños, Joesley Batista, había entregado a la Justicia una grabación presuntamente comprometedora para Temer, pero el viernes limitó las pérdidas, cediendo 1.52%.

Sin embargo, tras el cierre de los mercados, la Comisión de Valores Mobiliarios (CVM) anunció la apertura de cinco procesos administrativos contra el grupo, por sospechas, entre otras cosas, de manejo de información privilegiada (insider trading) en los mercados cambiarios y accionarios.

Los empresarios de JBS habrían comprado una importante cantidad de dólares, sabiendo que el real brasileño se desplomaría ante el escándalo político.

La agencia estadounidense de evaluación de riesgo financiero Moody’s rebajó además la nota crediticia de la empresa, de Ba1 a Ba2, con perspectiva negativa.

Temer acusó el pasado sábado a Joesley Batista de haber cometido “el crimen perfecto” porque, consciente del “caos” que generaría en Brasil su grabación, obtuvo beneficios millonarios “en menos de 24 horas” al vender acciones y comprar millones de dólares antes del desplome de mercados el jueves.

JBS uno de los mayores exportadores de carne a escala mundial, ha protagonizado la enésima crisis institucional y política en Brasil después de que varios de sus ejecutivos cerraron un acuerdo con la justicia, en el que confesaron haber pagado sobornos a más de mil 800 políticos de 28 partidos, entre ellos al presidente Michel Temer.

El Supremo Tribunal Federal (STF) abrió una investigación sobre el caso.

El año pasado la compañía brasileña facturó $50 mil 162 millones, un salto de 4.6% respecto a 2015. Además, tiene unidades productivas y comerciales en 20 países y sus productos llegan a más de 150 naciones.