Por segunda vez en el año, la Reserva Federal de Estados Unidos (FED, por sus siglas en inglés) parece decidida a subir las tasas de interés pese a señales de que la mayor economía mundial no está en plena forma.
Recientes indicadores podrían haber enfriado las intenciones de elevar las tasas en la reunión de política monetaria de dos días que hoy martes abrirá la FED.
Sin embargo, la expectativa es de que mañana se anunciará un endurecimiento de la política monetaria, pero podrían quedar en duda los otros dos aumentos esperados para este año.
En su reunión del mes pasado, el organismo mantuvo los intereses entre 0.75% y 1.00% y los miembros del banco central dijeron que esperaban ver si futuras evidencias sustentarían un nuevo incremento. Indicaron que el bajo crecimiento de la economía en el primer trimestre fue algo “probablemente” transitorio y que seguramente “pronto” las tasas serían elevadas.
Esa visión generó criticas de quienes consideran que los pronósticos de los miembros de la FED fallan y no toman decisiones en base a lo que dicen los indicadores.
“Parecen más comprometidos en llegar a una versión de lo que consideran normal que a seguir los números”, dijo a la AFP Jared Bernstein, asesor económico del exvicepresidente Joe Biden.
“Eso es un poco desconcertante, porque la presidenta (de la FED Janet) Yellen y otros habían dicho que estarían pendientes de los datos”, añadió.
Desde la reunión de mayo de la FED la economía de Estados Unidos no se ha mostrado mucho mejor que antes, especialmente en dos áreas clave para la entidad: empleo e inflación.
