Las fábricas de la zona euro arrancaron el segundo semestre con un sólido crecimiento que, aunque ligeramente más débil de lo que se había estimado previamente, fue generalizado y parece sostenible, según mostró una encuesta ayer.
La lectura final del índice de gerentes de compras (PMI, por sus siglas en inglés) del sector manufacturero de IHS Markit cayó a 56.6 en julio desde el máximo en seis años que anotó en junio, de 57.4, ligeramente por debajo de una estimación preliminar de 56.8. Cualquier nivel por encima de 50 indica crecimiento.
Un índice de producción que se incluye en un PMI compuesto que se publicará mañana cayó a 56.5 desde 58.7, que fue su nivel más alto desde abril de 2011.
“Las fábricas de la zona euro volvieron a exhibir una fuerte actividad en julio”, dijo Chris Williamson, economista jefe en IHS Markit.
“El PMI se situó ligeramente por debajo de la estimación preliminar, cayendo hasta su mínimo de cuatro meses, pero sigue siendo una lectura alentadoramente boyante”, agregó.
Los nuevos pedidos siguieron firmes, se acumularon los trabajos pendientes y la contratación fue fuerte, lo que sugiere que agosto seguirá siendo animado.
El crecimiento se produjo a pesar de que las fábricas aumentaron los precios por décimo mes consecutivo.
El índice de precios a la producción fue de 53.7, frente al 54.3 de junio, pero cómodamente por encima del umbral de rentabilidad, buenas noticias para el Banco Central Europeo, que trata de conseguir que la inflación se sitúe cerca de su objetivo de un máximo de un 2%. Los precios subieron un 1.3% el mes pasado, mostraron a inicios de semana datos oficiales.

