Hablemos de finanzas

Me he dado cuenta de que la mayoría de las personas no sabe manejar bien sus finanzas personales. La razón de esto es muy sencilla: como sociedad, no hablamos suficiente de este tema.

Póngase a pensar. En la escuela, raramente hay materias asociadas con finanzas personales. Esto es extraño porque, según lo que tengo entendido, el propósito de la escuela es preparar a los jóvenes para que sean ciudadanos productivos. ¿Cómo pretendemos que la juventud panameña sea exitosa en la “vida real”, si ni siquiera sabe cómo hacer un presupuesto ni reconciliar su cuenta corriente?

Ahora bien, no toda la responsabilidad cae sobre el sistema educativo. También cargamos un alto grado de responsabilidad nosotros como padres de nuestros hijos. El problema aquí es que, para muchas personas, el tema de las finanzas personales es un tabú. Es decir, cuando es el momento de conversar de estos temas, muchos padres o se encierran en su habitación o mandan a sus hijos a sus cuartos para que “los adultos puedan conversar”.

El resultado de esto, muchas veces, es que enviamos un mensaje inconsciente a nuestros hijos de que estos temas no se hablan abiertamente.

Ahora vemos por qué la gente no sabe manejar bien sus finanzas personales: como niños, en la escuela nadie les habló de esto y, cuando llegaron a sus casas, aprendieron de sus padres que no se debía conversar sobre el tema y menos buscar ayuda con algo tan sensible y personal.

¿Qué podemos hacer para corregir esto? Mi primera recomendación es que se debería incluir en el currículum de los estudiantes cursos acerca de finanzas personales y que uno no se puede graduar hasta que no los haya completado satisfactoriamente. Posibles materias podrían ser: “Cómo hacer un presupuesto”, “La importancia de ahorros e inversiones”, “Cómo usar el crédito responsablemente”, etc.

Para los padres, recomiendo que empiecen a incluir a sus hijos en las conversaciones de las finanzas de la familia. Recientemente, ayudé a una pareja con su presupuesto y le comenté que me parecía una buena idea involucrar a sus hijos en este proceso. Hicimos una reunión en mi oficina y les expliqué a los niños la importancia de planificar y ahorrar para el futuro. Hoy en día, los niños tienen la responsabilidad de meter todos los ingresos y gastos de la familia en un software, y cada dos semanas se reúnen como familia para ver cómo van contra lo presupuestado.

En estos días, los padres me comentaron que ha habido un cambio radical en el comportamiento de sus hijos. Me dijeron que son muchos más conscientes de lo que cuestan las cosas y que ahora entienden por qué a veces no se pueden hacer ciertos gastos (para no pasarse en el presupuesto y perjudicar los ahorros mensuales de la familia).

Si queremos que nuestros hijos manejen sus finanzas personales de una forma responsable, tenemos que educarles acerca del tema. La mejor forma de hacer esto es hablando con ellos – tanto en la escuela como en nuestros hogares.

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