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Hong Kong llama atención a Moody’s

Hong Kong llama atención a Moody’s
Los esfuerzos de las autoridades por enfriar el mercado inmobiliario no han logrado su objetivo.

Después de China, le toca a Hong Kong llamar la atención de Moody’s Investors Service. El secretario de finanzas de la ciudad expresó en un blog su disgusto por la reciente rebaja de un nivel en la calificación soberana de Hong Kong a Aa2.

Más que la rebaja de la nota, lo que realmente parece haber irritado a Paul Chan fueron las 16 referencias a “lazos” y “vínculos”, cuatro menciones de “conexión” y “conexiones”, un ejemplo de “interdependencia” y hasta 13 alusiones a “cercano”, “más cercano”, “estrechos” y “cada vez más estrechos” en el informe de prensa de Moody’s.

Esas palabras, que la compañía calificadora usó para caracterizar la relación de la ciudad con China, deben de haber dolido más porque Moody’s rebajó la nota de Hong Kong horas después de haberle reducido la calificación a China por primera vez desde 1989.

En la publicación de su blog, Chan quería saber por qué la compañía calificadora castiga a Hong Kong. Después de todo, también el resto del mundo se apresura a alinearse con la República Popular.

El secretario tiene razón en un aspecto: la evidencia de Moody’s es, en efecto, débil, en especial en cuanto a los riesgos potenciales para el sistema bancario de Hong Kong por prestarle más a China. Estos anticipos, como argumenta Chan, están destinados principalmente a las grandes empresas estatales y las multinacionales chinas y tienen abundantes avales.

El propio Moody’s reconoce que los préstamos chinos en problemas –subestándar, dudosos y eliminados— representan el 0.8% del total en el caso de los bancos de Hong Kong.

Un argumento más persuasivo habría sido una referencia al dinero que fluye en sentido contrario. Gracias a la superabundancia de liquidez china, los precios de las viviendas en Hong Kong están ahora forzando los límites establecidos tanto para la accesibilidad como para la credibilidad.

A diferencia de Singapur, que ha logrado frenar la especulación desenfrenada, los numerosos esfuerzos de la Autoridad Monetaria de Hong Kong para enfriar el mercado no han logrado su objetivo.

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