Lo llaman “el hospital de cirugía plástica de primera categoría de Asia”, según el folleto promocional para el gran edificio de estilo palaciego chino cerca del puerto de Tianjin.
Con cerca de 100 suites vip y médicos de Corea del Sur que ofrecen a los clientes chinos rinoplastias por 2 mil 400 dólares y cirugía plástica de ambos párpados por mil dólares, el palacio de cirugía estética es una apuesta de uno de los desarrolladores más endeudados de China, China Evergrande Group: entrar en el negocio de la salud como una nueva estrategia para aumentar los beneficios.
Es una operación que aprovecha los precios más baratos de la tierra destinada al uso de atención médica, permitiendo a los desarrolladores cosechar una prima por las unidades de las torres residenciales cercanas que ofrecen a los compradores de viviendas un fácil acceso a los hospitales, clínicas o asilos de ancianos.
Los desarrolladores también están apostando que podrán obtener ganancias directamente de la creciente demanda de servicios médicos.
Como se espera que el rápido crecimiento del mercado inmobiliario se ralentice en las próximas décadas, empresas como Dalian Wanda Group y Evergrande, y actores más pequeños como Tahoe Group Co, de Fuzhou, están volcando miles de millones en el negocio.
Dalian Wanda ha anunciado hasta ahora planes para invertir al menos 12 mil 300 millones de dólares en 13 hospitales; entre ellos, un ambicioso parque sanitario de 30 empresas dedicadas al cuidado de la salud con sede en Chengdu.

