El cambio de India hacia los vehículos eléctricos tiene que ser “gradual”, dijo un asesor del gobierno, una señal de que el país ha tenido que moderar sus ambiciones de lograr que los vehículos ecológicos constituyan alrededor de un tercio de su flota para el año 2030.
India tiene que impulsar los vehículos eléctricos de manera consistente durante un largo período de tiempo y asegurarse de que los empleos en el sector automotor no se vean afectados conforme el país avanza hacia los vehículos impulsados por baterías, dijo en Nueva Delhi Amitabh Kant, máximo ejecutivo de la organización india NITI Aayog. Los vehículos eléctricos más baratos, cuyos costos probablemente estarán a la par con los vehículos de combustión interna para el año 2026, impulsarán su adopción incluso sin subsidios.
“Estoy en contra de una política en la que se impulsen los vehículos eléctricos a través de grandes subsidios”, dijo en una conferencia de Bloomberg New Energy Finance (BNEF) sobre el futuro de la energía y la movilidad. “Eso no es sostenible.”
BNEF espera que los vehículos eléctricos constituyan alrededor del 7% de las ventas en la India para el año 2030, cuando los autos baratos impulsados por combustibles fósiles dominen el mercado y los subsidios estatales para vehículos eléctricos no existan. Eso está muy por debajo del objetivo del gobierno del primer ministro Narendra Modi de tener más del 30% de la flota de vehículos operando a batería para el 2030. Pero esa ambición se vio debilitada por la postura de su ministro de transporte expresada a principios de este año de que el país puede lograr sus objetivos sin una política rectora.
La política del país debe estar orientada hacia vehículos eléctricos de dos ruedas, tres ruedas y transporte público, ya que tiene una tasa relativamente baja de propiedad de automóviles, dijo Kant.
