El Gobierno de Estados Unidos dijo que un acuerdo preliminar sobre el comercio de azúcar con México no logró reunir el apoyo de la industria estadounidense, aunque ambas partes expresaron su confianza en que los problemas se resolverían pronto.
“Ahora tenemos que llegar a un acuerdo definitivo y esperamos que en ese proceso la industria se sume”, dijo el secretario de Comercio de Estados Unidos Wilbur Ross, en Washington, al lado del secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo.
Ross dijo que el acuerdo se finalizará“en días, no semanas o meses”.
Bajo los términos del acuerdo, la proporción de azúcar refinada importada de México bajará de 53% a 30%, lo que ayudará a resolver las quejas de los procesadores estadounidenses de azúcar de que México subsidia la industria, dijo el Departamento de Comercio en un comunicado.
Una medida de la calidad del azúcar, denominada polaridad, se redujo de 99.5% a 99.2% en un intento de protegerse de la “competencia desleal”, según el comunicado.
Ross había amenazado con imponer derechos antidumping y compensatorios si no se llegaba a un acuerdo. Los productores mexicanos de azúcar presionaron a su gobierno para que considerara tomar represalias bloqueando las importaciones de jarabe de maíz de alta fructosa de Estados Unidos.
Los productores estadounidenses de todo, desde maíz hasta carne de res, advirtieron sobre el riesgo de una disputa comercial más amplia si no se alcanzaba un acuerdo sobre el azúcar.
