Los precios al consumidor en Estados Unidos anotaron su mayor avance en seis meses en octubre por un aumento de los costos de la gasolina y del alquiler, lo que sugiere un repunte de la inflación que podría allanar el camino para que la Reserva Federal (FED) eleve sus tasas de interés en diciembre.
Las perspectivas de un alza de tasas el mes próximo también se vieron reforzadas por otros datos que mostraron que el número de estadounidenses que presentó nuevas solicitudes de subsidios por desempleo bajó a un mínimo de 43 años la semana pasada y que los inicios de construcción de viviendas aumentaron a un máximo de nueve años en octubre.
Los reportes dibujaron un panorama optimista de la economía al comienzo del cuarto trimestre, y se conocieron a la vez que la presidenta de la FED, Janet Yellen, dijo que la entidad podría subir los costos del préstamo “relativamente pronto”.
El Departamento del Trabajo informó que su índice de precios al consumidor (IPC) aumentó un 0.4% el mes pasado, tras subir un 0.3% en septiembre.
En los 12 meses hasta octubre, el IPC avanzó un 1.6%, el mayor incremento interanual desde octubre de 2014.
En septiembre, el IPC subió un 1.5% interanual.
La inflación subyacente siguió desacelerándose el mes pasado, ya que los precios del cuidado de la salud se moderaron tras los fuertes aumentos recientes. Sin embargo, es improbable que se mantenga esta tendencia ante el alza de los alquileres.
El denominado IPC subyacente, que no contempla los precios de los alimentos y la energía, trepó un 0.1% el mes pasado, tras un avance similar en septiembre.
En otro informe, el Departamento del Trabajo dijo que los pedidos iniciales de beneficios estatales por desempleo se redujeron en 19 mil, a una cifra desestacionalizada de 235 mil, en la semana terminada el 12 de noviembre, el nivel más bajo desde noviembre de 1973.
Las solicitudes llevan ya 89 semanas consecutivas por debajo de las 300 mil, un umbral asociado con un mercado laboral saludable.

