Los rápidos avances en la inteligencia artificial (IA) están aumentando los riesgos de que usuarios con sistemas operativos maliciosos puedan usar la tecnología para organizar ataques, provocar accidentes en vehículos de conducción autónoma o convertir los drones comerciales en armas teledirigidas, de acuerdo a un estudio.
La investigación hizo sonar las alarmas por el posible uso indebido de la IA por parte de estados enemigos, delincuentes y lobos solitarios.

