La producción de petróleo de Estados Unidos ha superado los 10 millones de barriles diarios, acercándose al récord establecido en 1970, pero muchos inversores de las compañías que impulsan la revolución del petróleo de esquisto aún están esperando a que llegue el día de cosechar beneficios.
Los productores de hidrocarburos no convencionales han gastado miles de millones de dólares en la extracción de más petróleo y gas, acabando con décadas de descensos en laproducción y redibujando el mapa comercial de la energía mundial.
Sin embargo, muchos de ellos siguen sin ser rentables con el aumento de producción, frustrando a sus promotores financieros.
La paciencia de Wall Street se agotó a finales del año pasado y los inversores pidieron a los productores más dividendos.
“Dennos algo de dinero, por favor”. Es lo que han dicho los inversores, dijo Anoop Poddar, socio del grupo de capital privado Energy Ventures. Y estas exigencias siguen siendo tema de debate en el sector en un momento en que los precios del petróleo han escalado a máximos de cuatro años.
