Los datos hasta noviembre indican que la recaudación de la Junta de Control de Juegos (JCJ) podría cerrar por segundo año consecutivo en números rojos.
Hasta noviembre, la JCJ había recaudado 72.1 millones de dólares por supervisar la actividad de juegos de azar, monto que es inferior en 3.6% en comparación con los 74.7 millones de dólares de 2015. Mensualmente, los operadores de juegos de azar deben entregar un canon a la JCJ, que depende del volumen de apuestas y premios que pagan en ese periodo.
En el caso de los casinos completos y de las salas de máquinas tragamonedas tipo A, el pago representa el 18% de sus ingresos brutos.
Operadores de juegos de azar indican que la merma en la recaudación es consecuencia del impuesto de 5.5% que implementó el gobierno actual para financiar el aumento a los jubilados, tributo que aseguran viene afectando las apuestas desde 2015.
