NEGOCIOS

Isabelle Kocher enfrenta rechazo de Francia

La primera francesa en dirigir una empresa que integra el índice CAC 40 y una de las siete copresidentas del Foro Económico Mundial del próximo mes, Isabelle Kocher, era candidata a otra distinción en 2018.

Kocher es la máxima ejecutiva del gigante energético Engie, S.A., lo que la convierte en una de las empresarias más poderosas de Europa, y su presidente -Gerard Mestrallet- se retirará en mayo.

Hasta hace poco, parecía probable que Kocher fuera ascendida entonces a presidenta y directora ejecutiva, pero la promoción enfrenta algunas dudas.

El Estado francés, dueño del 24% de Engie, quiere mantener los dos roles separados, según un informe del diario Les Echos.

Mestrallet, quien ayudó a convertir la compañía conocida anteriormente como GDF Suez en un coloso de la electricidad y el gas, ocupó el cargo de presidente y director ejecutivo antes de que Kocher fuera promovida.

Obligarla a aceptar más atención podría ser visto como un desaire. Kocher ha logrado algunos éxitos notables durante sus 18 meses como máxima ejecutiva y su plan para transformar la empresa se está perfilando bien.

Vincent Gilles, analista de Credit Suisse, dice que 2018 es el primer año en que comenzarán a llegar las ganancias a partir de la nueva estrategia.

Es la primera vez que se podría decir realmente que es la compañía de Kocher. Exasesora del primer ministro francés Lionel Jospin y directora de finanzas de GDF Suez, Kocher no llegó al cargo más fácil de máxima ejecutiva. La caída de los precios de las materias primas, el descenso de los precios mayoristas de la electricidad (vinculado al aumento de las energías renovables) y la débil demanda de electricidad obligaron a Engie a reducir el dividendo y rebajar en libros miles de millones de euros en centrales eléctricas convencionales y almacenamiento de gas.

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