Los productores de petróleo dentro y fuera de la OPEP comenzaron ayer en Viena unas negociaciones para extender los recortes a la producción, probablemente en nueve meses, en un esfuerzo por reducir el exceso de oferta global y apuntalar los precios del crudo.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) está discutiendo si prolonga un pacto alcanzado en diciembre, bajo el cual el grupo y 11 naciones no miembros aceptaron recortar el bombeo de crudo en alrededor de 1.8 millones de barriles por día (bpd) en el primer semestre de 2017.
La mayoría de los ministros y delegados de la OPEP y el mercado prevén una extensión de nueve meses -en lugar de los seis inicialmente sugeridos- pero algunos países como Rusia han sugerido una duración inusualmente larga de 12 meses.
“Parece muy probable (...) que vamos a continuar los mismos términos durante nueve meses”, dijo el ministro saudí de Energía, Khalid al-Falih, antes de que comenzara la reunión, y añadió que los miembros de la OPEP Nigeria y Libia seguirían excluidos de los recortes.
“Ha habido sugerencias (de recortes más profundos), muchos países miembros han indicado flexibilidad, pero (...) eso no será necesario”, declaró, añadiendo que los inventarios globales están cayendo y las exportaciones saudíes han declinado.
El ministro de Petróleo de Irán, Bijan Zanganeh, quien a menudo se enfrentó con Arabia Saudita en reuniones anteriores de la OPEP, dijo que seguiría a la mayoría de los miembros en su decisión y añadió que no hay una propuesta sobre la mesa de recortes más profundos.

