La juez octava del Circuito Civil, María Teresa García, condenó a la empresa Intervac a devolver a uno de sus clientes el dinero pagado, unos 6 mil 779 dólares, y anular el contrato suscrito en diciembre de 2003 entre ambas partes.
Se trata del primer fallo que favorece a consumidores que se quejan de los planes vacacionales que se ofrecen en el mercado, según fuentes del sector judicial. El contrato fue anulado porque la empresa no tenía la licencia respectiva.
La empresa ofrece servicios de "intercambio de vacaciones" a otros destinos internacionales, que incluyen estadías en hoteles afiliados.
En la sentencia se señala que el Instituto Panameño de Turismo no ha emitido una licencia de funcionamiento de agencia de viajes a favor de la empresa Intervac. Además, la misma no está inscrita en el Registro Nacional de las empresas y actividades turísticas.
En los últimos dos años, la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia ha recibido 18 quejas contra Intervac.
Por faltas al derecho a la información y veracidad de la publicidad, la entidad ha impuesto tres multas a Intervac por un total de 13 mil dólares.
El abogado de la empresa, Karl Copris, explicó que el fallo se refiere al 2003, y no corresponde a la realidad actual de la empresa. Intervac presentó una solicitud para registrarse como agencia de viajes ante el Instituto Panameño de Turismo.