El Banco Central de Perú recortó su proyección de crecimiento económico y no descarta bajar la tasa de interés para ayudar a impulsar la demanda interna, en momentos en que el país sufre sus peores inundaciones en dos décadas.
La entidad monetaria prevé un crecimiento del 3.5% en 2017, menor al 4.3% que calculaba en diciembre, según su reporte trimestral.
El pronóstico revisado para la expansión de este año es menor al crecimiento del 3.9% en 2016, lo que marcaría la primera desaceleración desde 2014 cuando los bajos precios de los metales golpearon al país.
La economía de Perú es una de las de mayor crecimiento en América Latina, pero este año ha sido golpeada por un escándalo de corrupción, que frenó proyectos de obras públicas, y por el fenómeno de El Niño, que ha desatado las peores inundaciones y desbordes de ríos en al menos dos décadas.
“Este año nos va a golpear El Niño y la postergación de grandes proyectos como el gasoducto” afectará a la economía, dijo el presidente del Banco Central, Julio Velarde. Las inundaciones por el desborde de ríos han suspendido el suministro de minerales desde la costa central de Perú, donde operan grandes minas, hacia la costa para su exportación.
Se prevé que los envíos se retomarían en al menos dos semanas.
Velarde afirmó que el Banco Central buscará atenuar los impactos del clima en la economía y que podría reducir la tasa de interés de referencia, ahora en un 4.25%. Como primera medida anunció que bajará la tasa de encaje bancario.
El banco aumentó además su pronóstico de déficit fiscal para este año a un 2.8% del producto interno bruto (PIB), desde la previsión anterior de un 2.5% del PIB. “La prioridad del Gobierno va a ser la reconstrucción”, dijo Velarde. El Banco Central proyectó asimismo una mayor inflación para este año, un 2.4% desde el 2.3%.
