McDonald’s anunció una caída de sus beneficios trimestrales, principalmente por la reforma fiscal recientemente aprobada en Estados Unidos y de un descenso en los ingresos por ventas de sus hamburguesas debido al paso de varios restaurantes a sus franquicias.
Los beneficios netos cayeron un 41.4%, a 698.7 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2017, afectados por unas cargas netas de 700 millones de dólares asociadas a la reciente reforma fiscal estadounidense, que obliga a las empresas a modificar su contabilidad, lo que se traduce a corto plazo en provisiones financieras para algunas de ellas.
Los ingresos por ventas trimestrales disminuyeron un 11.4%, a 5 mil 340 millones de dólares, principalmente porque la cadena de comida rápida, creada en 1955, dio el control de sus restaurantes gestionados mediante licencia en China y en Hong Kong a sus franquicias. El grupo multiplica las iniciativas destinadas a limpiar su imagen. A finales de octubre pidió a sus proveedores que mejoren las condiciones de cría y sacrificio de los pollos.
