El 8 de abril entró en vigor una prescripción de la Organización Marítima Internacional (OMI) que obliga a los Gobiernos a introducir el intercambio electrónico de información entre buques y puertos.
“El objetivo es facilitar el comercio transfronterizo y hacer más eficientes las cadenas logísticas para los más de 10 millones de toneladas de mercancías que se transportan por mar alrededor del mundo cada año”, informó la organización.
La prescripción, obligatoria en virtud del Convenio para facilitar el tráfico marítimo internacional, forma parte del paquete de enmiendas adoptadas en 2016.
El convenio promueve el concepto de “ventanilla única” para los datos, es decir, que se presenten en un solo punto de entrada todos los datos exigidos sobre la llegada, permanencia en puerto y salida de los buques, las personas y la carga, con objeto de evitar la duplicación.
