Ryanair Holdings Plc se está preparando para la batalla, tanto con sus pilotos como con sus competidores.
La aerolínea de bajo costo está comprometida a una guerra de precios en el crucial período del verano en el hemisferio norte, en un ataque a sus pares como EasyJet Plc, la cual ha dicho que reducir la competencia ayudará a mitigar el alza en el precio del combustible.
Al mismo tiempo, el máximo responsable, Michael O’Leary, advirtió que se está preparando para enfrentar huelgas de pilotos en lugar de doblegarse a las demandas de los sindicatos, que amenazarían el modelo de negocio del gigante de bajo coste.
“Esperamos interrupciones puntuales y una campaña de relaciones públicas adversa, así que los inversores deberían estar preparados para lo mismo”, dijo O’Leary. “Estamos completamente preparados para enfrentar cualquiera de esos trastornos, si ello implica defender nuestra base de costos o nuestro modelo de alta productividad”, comentó.
La aerolínea con sede en Dublín está retomando su conocida postura de línea dura después de meses de introspección.
Si bien ha alcanzado un acuerdo con los pilotos en Reino Unido, su principal mercado, las negociaciones en Irlanda y Alemania han sido más difíciles. La empresa dijo que ciertos trastornos son “inevitables” y podrían poner en peligro el objetivo de resultados para todo el año, mientras prepara ofertas por Europa.
La administración está preparando a los inversores para una posible huelga en Dublín, dijo Mark Simpson, analista de Goodboy Stockbrokers, en una nota a clientes.
La conclusión es: Ryanair está fijando un límite para establecer una relación sostenible con los sindicatos. Para calmar la preocupación de los inversores, Ryanair dijo que planea comprar hasta 933 millones de dólares en acciones.

