Shell obtuvo más utilidades que Exxon Mobil en el segundo semestre de 2016, a pesar de que las ganancias anuales de la petrolera anglo-holandesa tocaron su menor nivel en casi una década, en medio de sus esfuerzos por superar una crisis de bajos ingresos.
La mayor compañía de gas y petróleo de Europa evidencia sus primeras señales de recuperación luego de aplicar fuertes recortes de gastos, desinversiones y de despedir a miles de empleados el año pasado, y su flujo de caja se incrementó en 69% en el cuarto trimestre.
Ahora que las operaciones de BG Group están completamente integradas tras su adquisición por $54 mil millones hace un año, Shell dijo ayer que su producción anual total subió casi un 25% en base anualizada a 3,688 millones de barriles de petróleo equivalentes.
Las acciones de Shell abrieron en Europa con avances y operaban con un alza cercana de 1.5%.
Las utilidades de Shell para todo el año bajaron 37% en base año a año a $7,185 millones, pero la cifra estuvo por encima de las utilidades de su rival Exxon, que el martes reportó beneficios trimestrales de $1,680 millones, un declive frente a la cifra previa de $2,780 millones.
El gasto de capital total de la petrolera en 2016 se ubicó en $26,900 millones, los cuales deberían seguir reduciéndose en 2017 a cerca de $25 mil millones.
La deuda neta llegó a $73.350 millones, después de completar la venta de participaciones en refinerías en Malasia y Japón, de yacimientos en el Golfo de México y de sus operaciones de petróleo de esquisto en Canadá durante el trimestre.

