NECESIDADES BÁSICAS

Subidas leves y constantes en los precios erosionan el presupuesto familiar

El efecto leve, pero constante del alza de los precios de los alimentos, bienes y servicios se siente en el bolsillo de los consumidores.

El índice de precios al consumidor (IPC), barómetro que ayuda a medir la inflación nacional, da prueba de esto. El indicador registró un aumento interanual de 0.8% entre septiembre de 2018 y el mismo mes del año pasado.

El repunte de precios se da en segmentos que no se pueden esquivar: la educación básica, transporte o salud. Ello, a su vez limita la capacidad de salir a comer fuera de casa, comprar un sillón o hacer un viaje familiar por el país.

En el repunte de los precios del mes de septiembre influyeron segmentos como la educación (3.7%); restaurantes y hoteles (2.5%); bebidas alcohólicas y tabaco (2.5%); transporte (1.9%); bienes y servicios diversos (1.0%); salud (0.9%); vivienda, agua, electricidad y gas (0.7%); muebles, artículos para el hogar y para la conservación ordinaria del hogar (0.6%); así como la recreación y cultura (0.1%), según datos de la Contraloría General de la República.

Mientras que los grupos que nivelaron la balanza a la baja fueron prenda de vestir y calzado (-1.4%); comunicaciones (-0.8%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (-0.2%).

“Si bien el indicador que mide los precios de los productos y servicios no ha tenido una escalada de más de uno o dos puntos porcentuales por año, ha habido aumentos leves y constantes, lo que ha generado un duro golpe en el bolsillo de las familias que tienen recursos muy limitados”, asegura Olmedo Estrada, presidente del Colegio de Economistas de Panamá. Hasta el noveno mes la inflación acumulada fue de 0.8%. Este año podría cerrar entre 1.1% y 1.2%, según economistas.

Edición Impresa