El tanquero iraní que se hundió la semana pasada cerca de la costa china causando el peor vertido petrolero en décadas tenía su documentación en orden, según una revisión inicial de las autoridades marítimas de Panamá, bajo cuya bandera navegaba el barco siniestrado.
El tanquero Sanchi chocó con el carguero CFCrystal el 6 de enero en el mar del este de China, quedando en llamas y a la deriva varios días. Se cree que la tripulación, de 30 iraníes y 2 bangladesíes, falleció en el siniestro, que dejó un dos manchas petrolíferas de más 100 kilómetros cuadrados.
El director de Marina Mercante panameña (AMP), Fernando Solórzano, dijo a Reuters que no había indicios de que el barco hundido incumpliera los convenios y estándares de seguridad marítima.
Sin embargo, agregó, la investigación podrían tardar “meses o años” en concluir. “Tenía a bordo la totalidad de las certificaciones técnicas válidas y contaba con todas las garantías financieras exigidas por los convenios internacionales”, dijo Solórzano.
Un equipo de expertos de China, Irán, Hong Kong y los países de origen de la tripulación investigará las causas de la tragedia.