Panamá es uno de los países con mayor nivel de bancarización en América Latina. El crédito privado representa alrededor del 90% del tamaño de la economía y los ciudadanos tienen una amplia oferta bancaria. No obstante, esto no impide que haya personas que no tienen acceso a servicios bancarios.
La situación puede cambiar con el desarrollo de nuevas tecnologías que promueven la inclusión financiera. Los bancos están recurriendo al uso de la Fintech, la tecnología de la información aplicada al sector financiero, para introducir nuevas formas de pago y de transferir dinero.
Banistmo lanzó la semana pasada una aplicación móvil llamada Nequi, que permite administrar ahorros por parte de los usuarios, transferir y pedir fondos a otros miembros de la plataforma y hacer pagos en comercios por medio de la lectura de códigos QR.
La aplicación se vincula al número de celular del usuario y cuenta con mecanismos de seguridad como el sistema de reconocimiento facial y dactilar. No hay que ser previamente cliente del banco para descargar la aplicación, pero al darse de alta en el sistema, se crea una cuenta de ahorros en la entidad.
“Uno de los propósitos es poderle llegar a un consumidor que hoy en día no está llegando a los bancos. O porque no quiere un banco o porque no le ha encontrado uso a esos servicios financieros, pero sí tiene necesidad de manejar la plata. La gente no necesita de bancos, necesita de los servicios que los bancos prestan”, apuntó a este diario Diego Ponce, vicepresidente de Innovación y Transformación de Banistmo.
Este tipo de herramientas comulgan con las experiencias de las nuevas generaciones de consumidores, acostumbradas a servicios digitales y rápidos. Muchos son nativos de un mundo en el que ya existía internet.
“Ellos están acostumbrados a comprar o ver una película con un clic. Si los invitamos a ellos a visitar una sucursal para abrir una cuenta, dirán que por qué tengo que ir a una sucursal física y firmar papeles. Querrán hacerlo en el celular”, manifestó Ponce.
El celular, terminal de pago
Banesco lanzó el año pasado un sistema que convierte los celulares inteligentes o tabletas en terminales de pago de tarjetas de crédito y débito. Un dispositivo que lee las tarjetas se conecta al teléfono y el sistema se gestiona a través de una aplicación. Además de recibir pagos, también permite hacer recargas de tiempo aire de celular.
Daniela Peralta, gerente de Productos de Banesco Panamá, dijo que “la solución MóvilPay tiene dos grandes enfoques, siendo uno de estos la bancarización de sectores informales y fortalecimiento de medios de pago más seguros en mercados donde hoy día se maneja efectivo en su totalidad. El segundo enfoque está en empresas de distribución, a las cuales les estamos introduciendo nuevos métodos de pagos electrónicos”.
Transferencias
La tecnología ha permitido que los usuarios ya bancarizados tengan acceso más ágil a servicios como consulta de saldos, transferencias de dinero y pagos.
Pero también se ha utilizado la tecnología para mejorar las transferencias de programas sociales.
Erasmo Jaramillo, vicepresidente de Servicios de Soporte al Negocio de Banco Panamá, dijo que “aún existen sectores de la población que requieren ser bancarizados, los cuales, a través de tecnología, están siendo integrados al sistema. Por ejemplo, el convenio de Clave Social, en el cual Banco Panamá participa, ha permitido el giro de pagos de programas de apoyo estatal a más de 140 mil panameños, los cuales fueron bancarizados para recibir sus pagos de manera electrónica y eficiente”.
Para el ejecutivo, la tecnología seguirá cambiando la manera de brindar los servicios bancarios y seguirá simplificando la experiencia de los clientes.
