El Banco Central Europeo advirtió de que un avance del proteccionismo comercial socavaría la economía global, y afirmó que uno de los más afectados por eso sería Estados Unidos.
Las advertencias coinciden con datos que muestran una caída inesperada de los pedidos fabriles en Alemania por tercer mes consecutivo en marzo, una señal más de la debilidad que viene atormentando a esa economía de la eurozona desde comienzos de año.
Otros informes revelaron que la confianza de los inversores en el bloque monetario bajó por cuarto mes seguido y un indicador de la venta minorista sugirió que esta se contrajo por primera vez en más de un año.
El BCE identificó los aranceles como una de sus principales inquietudes en tanto las autoridades de la institución se acercan lentamente a poner fin a sus programas de estímulo.
Su presidente, Mario Draghi, advirtió que, si bien el impacto de las medidas proteccionistas ya adoptadas es limitado, la mera perspectiva de una guerra comercial entre EU y China —dos de los socios comerciales más grandes del bloque— podría afectar la confianza y reducir el consumo y la inversión.
En un escenario en el cual EU aumenta marcadamente los aranceles sobre los bienes importados de todos los socios comerciales y estos toman represalias de forma simétrica, el resultado para la economía mundial sería claramente negativo, dijo la investigadora del BCE Lucia Quaglietti.
Malo para todos
Benôit Coeuré, un miembro de la Comisión Ejecutiva del BCE, describió un escenario hipotético en el cual EU aumenta 10 puntos porcentuales los aranceles sobre todas las importaciones y sus socios comerciales responden con las mismas medidas. Esto achicaría el crecimiento de EU en hasta 2.5 puntos porcentuales ya en el primer año.
En la eurozona, un índice de confianza del inversor hecho por Sentix cayó de 19.6 puntos a 19.2, el valor más bajo desde febrero de 2017.

