Los precios inmobiliarios británicos aumentaron su ritmo de crecimiento por segundo mes consecutivo en diciembre, ayudados por la escasez de viviendas ofertadas, pero los aumentos probablemente se frenarán en 2017, dijo ayer la entidad de préstamos hipotecarios Halifax.
Los precios de las viviendas han aumentado más lentamente desde la inesperada decisión de los votantes británicos de abandonar la Unión Europea en junio pasado, pero las encuestas de Halifax y su competidora Nationwide han demostrado una tendencia alcista a finales de 2016.
Esta resistencia ha cuestionado las advertencias del exministro de Hacienda George Osborne, una de las voces principales en la derrotada campaña para mantener a Reino Unido en la UE, quien dijo en mayo que los precios de la vivienda caerían entre un 10% y un 18% si el país votaba a favor de dejar el bloque.
En los tres últimos meses del año, los precios de las viviendas fueron un 6.5% más altos en comparación con el mismo período del año anterior, frente al crecimiento del 6% en los tres meses hasta noviembre, dijo Halifax.
Un sondeo de Reuters entre economistas esperaba un aumento del 5.8%. Con todo, el ritmo de crecimiento sigue por debajo de un pico de 10% alcanzado en marzo de 2016.
Martin Ellis, economista de Halifax, dijo que el crecimiento anual de los precios debería desacelerarse hasta situarse en una horquilla del 1% -4% a finales de 2017, frenado por un crecimiento más débil de la economía en general.
