Los empresarios Carlos Cerda, del grupo Meco, y Melida Solís, dueña de Constructora H. Solís, recibieron ayer en Costa Rica la medida cautelar de arresto domiciliario y las autoridades le colocaron un brazalete de control.
En el llamado caso Cochinilla se investiga a Cerdas y Solís por la supuesta malversación de fondos con obras viales públicas en el país vecino. En junio de 2021 las autoridades costarricenses desmantelaron una supuesta red de pago de sobornos a cambio de obras públicas.
Se presume que la red malversó por lo menos 78 mil millones de colones, equivalentes a unos 125 millones de dólares al cambio actual.
Además de Cerdas y Solís hay otros 28 detenidos por esta investigación de supuesta corrupción, que comenzó a investigarse en junio de 2021.
En el caso se calcula que habrían 75 personas que son investigadas por las autoridades judiciales costarricenses.
El diario La Nación de Costa Rica informó que un juez autorizó a Cerdas y a Solís salir de prisión y cumplir arresto domiciliario si aportaban fianzas $10 millones y de $5 millones, respectivamente.
Cerdas y Solís tenían ocho meses en prisión preventiva como imputados en el escándalo de los sobornos.
En Panamá, Cerdas fue uno de los contratistas del Ministerio de Obras Públicas (MOP) que en marzo de 2018 admitió haber pagado sobornos a Blue Apple Services, Inc., supuestamente a cambio de agilizar trámites y desembolsos por avance de obra, de acuerdo con las investigaciones del Ministerio Público.
El empresario, quien logró un acuerdo de pena con la Fiscalía Anticorrupción en Panamá por el caso Blue Apple, dijo a la Fiscalía Sexta Anticorrupción en 2018 que Meco -que tenía seis contratos con el MOP- pagó a Blue Apple cerca de $9.4 millones en coimas, de acuerdo con información previamente publicada por este diario.
Constructora Meco, S.A. y Constructora Meco Panamá, S.A. continúan participando en licitaciones en Panamá.


