Luis Carranza, presidente del Banco de Desarrollo de América Latina, conocido como CAF, dejará su puesto en abril próximo, tras varios años de denuncias de acoso laboral y despidos masivos en las diferentes oficinas de la organización en Latinoamérica.
Aunque el organismo no da cuenta de estos motivos como la causal de su salida, la renuncia se da en medio de denuncias de abuso de poder.
Según el diario El País de España, las cartas de los empleados datan de 2018, y en estas se documentan quejas en contra del economista peruano desde el inicio de su gestión en la institución multilateral que otorga financiamiento a proyectos públicos y privados con un enfoque en el desarrollo económico en la región.
En una carta con fecha de 21 de febrero de 2021, firmada por Alejandra Claros, excoordinadora de Secretaría de la CAF, se acusa que desde el año 2017 se han despedido “o invitado a renunciar” a aproximadamente 100 personas.
El detalle fue presentado por Claros al consejo de directores de la CAF como un caso de excesos, abusos, violencia y acoso laboral que la administración de CAF ha estado ejerciendo en contra de los funcionarios.
La CAF ayer circuló un comunicado oficial en el que se limitó a decir que el próximo mes de abril, Carranza finalizará su mandato. Será casi un año antes de lo previsto, pero “dejando una institución fortalecida gracias a una estructura que corresponde a la realidad del tamaño, objetivos y responsabilidades de CAF”.
Según el organismo, en sus cuatro años de gestión cierran un ciclo que representa un punto de inflexión en sí mismo, dado que Carranza tuvo como objetivo preservar “la institucionalidad de CAF, aumentar su eficiencia y responder a los retos que enfrentan nuestros países”.
El banco ignoró las denuncias en su comunicado.

