Grandes empresarios insistieron en su primera reunión de 2020 que no esperarán negociaciones gubernamentales para combatir el cambio climático, tras la decisión del titán Wall Street Black Rock de unirse a la campaña de presión climática de inversores.
En vísperas de su reunión anual en Davos, el Foro Económico Mundial publicó una encuesta presentada como una “alarma” ante los riesgos climáticos, con el telón de fondo de los voraces incendios que asolan el sureste de Australia y el pobre resultado de la última conferencia del clima de Naciones Unidas, la COP25, que se celebró en Madrid en diciembre. El período para acordar recortes significativos –que sean útiles– de las emisiones de carbono corre el riesgo de cerrarse durante esta nueva década, y si el mundo fracasa en actuar, “nos enfrentaremos a una situación en la que estaremos reorganizando las tumbonas del Titanic”, alertó el presidente del Foro, Borge Brende, en una conferencia de prensa.
En los últimos años, los riesgos asociados al cambio climático se han sumado a las preocupaciones principales de la reunión de líderes gubernamentales y empresariales en Davos.
Según la “Encuesta de Percepción de Riesgos Globales” del foro, las cinco primeras preocupaciones de los responsables de empresa para los próximos diez años están todas vinculadas al cambio climático, en particular, a cambios meteorológicos extremos.
