Muchas empresas panameñas no están capacitando a sus trabajadores por temor a invertir en un talento que se les puede ir, sostiene Carmen Sealy de Bronce, directora del Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educacional (Cospae) y representante de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede).
Sin embargo, dice la empresaria, la capacitación es una de las inversiones más rentables que puede realizar una empresa. “Las compañías tienen que invertir en la capacitación de su personal si quieren dar un paso adelante y si no quieren permanecer obsoletas”, dijo.
Según un estudio de IBM, los colaboradores que sienten que no pueden desarrollarse en una empresa son 12 veces más propensos a abandonarla.
En el caso panameño, de acuerdo con datos del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, entre enero y octubre de este año han renunciado a sus puestos de trabajo 47 mil 546 personas.
Para el mismo período del año pasado se reportaron 60 mil 848 dimisiones. Se trata de unas 13 mil renuncias menos este año.
Según especialistas, los números son altos para un mercado en el cual hay más de 129 mil personas que están desempleadas, y una de cada tres empresas tienen dificultades para encontrar talento capacitado que llene sus vacantes.
“Hay que trabajar las cosas de una manera distinta para lograr mejores resultados”, dijo Graciela Acevedo, presidenta de Cospae.
Según estadísticas oficiales, cada año, 13 mil personas en Panamá desertan del sistema escolar, y el desempleo juvenil duplica la tasa de los adultos.
La ruta a seguir, según Cospae, es brindar más capacitación, orientación y vinculación de los jóvenes con el mercado laboral.