El mar de Salton atrajo en los años 1950 a la flor y nata de Hollywood, antes de sucumbir al olvido. Ahora, enormes reservas de litio en sus entrañas reavivan las esperanzas de las comunidades que residen alrededor del mayor lago de California.
“Esta es definitivamente la mayor reserva de litio identificada en Estados Unidos”, dice Jim Turner, director de operaciones de Controlled Thermal Resources (CTR), señalando el horizonte del llamado “Valle del litio”.
Por ahora la firma australiana sólo tiene un enorme taladro perforando el suelo donde proyectan una planta geotérmica y una de litio, metal codiciado para la fabricación de baterías, componente clave para la transición hacia energías renovables.
Pero Turner promete para 2024 la extracción anual de 20,000 toneladas métricas de litio hidróxido, suficiente para montar unos 400,000 vehículos Tesla.
“En 2021, se produjeron unas 500,000 toneladas de litio y la demanda posiblemente cierre con más de 400,000“, explica Juan Carlos Zuleta, analista especializado en el metal.
Con la demanda del metal duplicándose en esta década para la fabricación de baterías, Zuleta estima que el déficit de oferta disparará aún más el precio del litio.
Sólo en 2021, el precio del litio hidróxido -valorado actualmente en más de 25,000 dólares la tonelada- aumentó más de 250%.
Rica en actividad geotérmica, la región del lago Salton puede ser impactada por este boom. Sin embargo, esta empobrecida zona desértica ha visto otros espejismos.


