La decisión del Ejecutivo de cancelar por lo menos 59 licencias para barcos pesqueros de las especies doncella y pajarita, para proteger la reproducción del camarón, ha generado cuestionamientos por parte de algunos marinos que participan en las faenas de pesca diarias.
Rigoberto Mera, del Sindicato de Marinos Pescadores, consideró como positiva la decisión de proteger al camarón, pero dijo que también se debe establecer una veda para la captura de todo tipo de pescado.
“Eliminar una licencia está bien, porque si un barco tiene dos licencias va a pescar todo el año, pero entonces vamos a regular todo para proteger a todas las especies marinas”, recalcó Mera.
Mediante Decreto Ejecutivo, 132 de 20 de octubre de 2021, el presidente de la República, Laurentino Cortizo, derogó el Decreto Ejecutivo 89 de 17 de julio de 2002, que permitió otorgar licencias de pesca de doncella y pajarita en aguas jurisdiccionales de la República de Panamá. Estas embarcaciones tenían además licencia para camarón, y de acuerdo con investigaciones de la Autoridad de Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), con la duplicidad de licencia estos barcos capturaban camarón en tiempo de veda.
El Ejecutivo justificó la decisión de eliminar las licencias, a partir del 31 de diciembre de 2021, por el impacto negativo en la recuperación de algunas especies, entre ellas, el camarón.
El primer periodo de veda del camarón va del 1 de febrero al 11 de abril de cada año; mientras que el segundo se extiende del 1 de septiembre al 11 de octubre de cada año.
Consultada sobre la propuesta de los marinos de establecer vedas para el pescado, la administradora de la ARAP, Flor Torrijos, manifestó que está 100% de acuerdo y ya tienen dos posibles fechas pero todavía los científicos no se atreven a tomar la decisión hasta que se cumpla una gira con los pescadores.
Añadió que una de las metas es establecer una veda para todos los pelágicos (pescados que habitan en aguas medias o cerca de la superficie) y que incluiría la corvina, bojalá, pargo y mero, entre otros. “Se están haciendo muestreos con el Instituto Smithsonian y otras organizaciones”, agregó Torrijos.
Por otro lado, el vocero de los marinos, gremio en el cual no participan los artesanales, se quejó porque para la cancelación de estas licencias no se consultó a su agrupación.
Mera pronosticó que al cancelar las licencias de doncella y pajarita habrá una proliferación de embarcaciones en busca de todo tipo de pescado.
También advirtió que hay otros factores que afectan el ecosistema marino como el uso de trasmallos o enormes redes de arrastre que utilizan los artesanales y que recogen todo tipo de especies.
Al respecto, Torrijos respondió que se realizaron tres mesas de trabajo, una de las cuales se desarrolló en Vacamonte.
De esta reunión se pudo conocer las áreas protegidas, además de que el país estaba tomando decisiones solo con el comité que se reunía con la administración y donde solo participaban los dueños de los barcos, explicó Torrijos.
Esto no es sensato, agregó, porque la forma como funciona la pesca es que el propietario del barco se lleva una tercera parte de la faena, el capitán y su tripulación otra parte y la restante es para el mantenimiento del barco.
La ARAP se reunió con los capitanes “y para nuestra sorpresa todos estaban de acuerdo con eliminar las licencias de pajarita y doncella”, concluyó.


