Un mundo de papelitos



Hace miles de años la gente usaba el trueque. El problema con este sistema es que limita la cantidad de negocios que se puede hacer. Es decir, si hay dos personas que venden, por ejemplo, naranjas y lámparas y cada uno de ellos no quiere lo que la otra persona tiene para intercambiar, pues no hacen negocios.

Para resolver este problema, el ser humano inventó el dinero.

El rol del dinero es de ser un medio de intercambio común entre todos los miembros de una sociedad con el fin de hacer negocios independientemente de que si cada persona quiere lo que la otra persona produce o vende.

Hay características que hacen que ciertas cosas funcionen mejor que otras como dinero (que lo que vas a usar exista en cantidades limitadas, que nadie lo sepa fabricar, etc.).

Por esto es que el oro y la plata se han usado como dinero por siglos: precisamente porque son de las pocas cosas en este mundo que llenan el 100% de los requisitos necesarios para funcionar como un “medio de intercambio común entre todos los miembros de una sociedad”.

A través de los años, por razones de seguridad y conveniencia, se desarrolló el concepto de “dinero en forma de papel”.

Esto básicamente era un pedacito de papel que le daba al tenedor el derecho de ir al banco (nota: los bancos originales no prestaban dinero sino simplemente almacenaban el oro y la plata de la gente) para retirar el oro/plata que respaldaba el billete. Y aquí es la parte importante: el valor del “dinero en forma de papel” se deriva basado en lo que lo está respaldando. ¡Y si no hay nada respaldándolo, pues es simple y sencillamente un pedacito de papel!

La mayoría de las personas queda sorprendida cuando les explico que nuestro sistema monetario de hoy en día está basado en estos papelitos sin respaldo.

Esto significa que los billetes que tiene en su bolsillo realmente no son dinero sino simple pedacitos de papel.

Ahora bien, en teoría un sistema basado en estos papelitos podría funcionar. El problema es que, en la práctica, los políticos encargados de imprimir el dinero siempre abusan de este poder y emiten demasiado papelitos (para gastar plata que no tienen, evitar recesión, etc.), causando que el resto de la moneda en circulación pierda su valor. Y esto es exactamente lo que ha pasado con el dólar estadounidense: desde 1971, cuando Estados Unidos abandonó el patrón de oro, la cantidad de dólares en emisión se disparó y el valor de los mismos ha caído 80% hasta hoy día. Por esto es que el costo de la vida en Panamá ha subido tanto: ¡nuestros “papelitos” cada día valen menos!

Para proteger su poder adquisitivo recomiendo que no mantenga todos sus ahorros e inversiones en pedacitos de papel que se imprimen “de la nada”. Mejor sería ahorrar en dinero real (oro, plata, etc.) e invertir en activos “tangibles” como la agricultura, tierras productivas y recursos naturales.