2020 inició con altos niveles de volatilidad, consecuencia de eventos políticos, económicos e incluso de salud pública, afectando los instrumentos de la región. El riesgo de América Latina subió 19 puntos básicos, los rendimientos de los índices accionarios de las principales plazas del continente han sido negativos y el dólar norteamericano se ha apreciado frente a las monedas de la región.
Aunque el tiempo transcurrido es corto para proyectar alguna tendencia, estos resultados aumentaron el temor de los inversionistas de que la valorización de sus activos regionales sea afectada adversamente debido a los siguientes elementos:
• Tensiones sociales y políticas: Algunos gobiernos han enfrentado recientes reclamos de la sociedad. Estos reclamos han elevado las tensiones políticas y sociales con posibilidades de esparcirse a otros países, aumentando el riesgo de una disminución en la entrada de capitales debido a las incertidumbres políticas.
• Crecimiento económico: El FMI ha pronosticado un crecimiento del PIB de 1.6% para la región en el 2020, muy por debajo del 4.0% que se experimentó entre el 2004-2013, basado en el auge de los precios de las materias primas. Incluso este pronóstico puede ser ajustado a la baja, si se mantienen las perturbaciones de la economía global y las convulsiones internas posterguen las decisiones de inversión y consumo.
• Debilidad en las monedas: Debido a una posible reducción en los ingresos por exportaciones y poco incremento en la entrada de flujos de capitales, el riesgo de la caída de las monedas aumenta.
• Deterioro de la posición fiscal: Con un entorno de lento de crecimiento y baja capacidad de realizar ajustes en las finanzas, el déficit en la región pasó de 3.1% en el 2013 hasta 4.7% en el 2019, por lo que el endeudamiento como porcentaje del PIB se elevó en el 2019 a niveles de 69.6%. De hecho, en las últimas semanas Panamá y Ecuador tuvieron llamado de atención por parte de las calificadoras de riesgo.
Panamá recibió de parte de Fitch una rebaja en su perspectiva, la cual pasó de estable a negativa debido a un deterioro en su posición fiscal, aunque no afectó la cotización de sus instrumentos en el mercado. La deuda ecuatoriana quedó ubicada en especulativa (Caa1) por parte de Moody’s, cayendo considerablemente el precio de sus instrumentos.
• Nuevo coronavirus: La aparición de este virus puede disminuir el crecimiento de China y contagiar económicamente a otros países y regiones, incluyendo América.
Definitivamente la situación para el año es compleja, sin embargo, hay dos ejemplos que podemos destacar:
a) Chile: Pese a los efectos económicos de las protestas, ha podido mantener la mayor calificación de riesgo de la región, debido a su posición fiscal y su fortaleza institucional.
b) Brasil: El presidente Bolsonaro logró aprobar la reforma al sistema de pensiones luego de 30 años de postergación, dando un alivió a las finanzas públicas y recibiendo el apoyo del mercado.
Emular estos ejemplos nos ayudaría como región a solventar las difíciles situaciones que enfrentemos.
El autor es financista
