La acumulación de inventario en 2020, el retraso en nuevos pedidos y el incremento en los costos de transporte (fletes) han influido en el alza de precios en los materiales de construcción. Esta combinación de factores, debido a las medidas adoptadas para frenar la pandemia respiratoria de la Covid-19, ha provocado la baja disponibilidad en el mercado de algunos materiales de construcción, que a su vez disparó sus precios.
Esta coyuntura por la pandemia ha frenado la recuperación del sector construcción, que en 2019 aportó más del 25% al producto interno bruto (PIB) del país.
El alza más significativa se ha registrado en los materiales de construcción que son importados, como varillas de acero, carriolas, zinc y tuberías de PVC.
Jorge Lara, presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac), comentó que debido a la pandemia, los distribuidores locales de materiales se quedaron con un alto inventario por la paralización de todos los proyectos a nivel nacional durante gran parte del año pasado.
Cuando el Gobierno permitió la reapertura de la construcción, las compañías distribuidoras retrasaron la solicitud de nuevos pedidos de materiales para liquidar el inventario acumulado.
“Esta combinación ha provocado escasez de algunos materiales, que se ha traducido en alza de precios”, explicó Lara, quien agregó que también ha impactado el incremento del precio del combustible en los últimos meses por el costo de transporte. Esto también ha provocado que aumente el precio final de los materiales en el país.
De acuerdo con la Contraloría General de la República, en el primer trimestre de este año, el precio de la varilla de acero había aumentado 39.8%, en comparación con igual periodo del año pasado, mientras que las carriolas y el zinc subieron 25% y 22%, respectivamente.
Para los meses de enero y febrero se reportó una caída del 24.9% y 14% en el valor y peso de las importaciones de materiales de construcción.
Lara manifestó que los materiales de construcción producidos en el país se han mantenido estables a la fecha, porque se tiene el control sobre la producción, y como la demanda se mantiene baja, las compañías han disminuido el ritmo a la espera de que aumente.
Ante la pregunta de si el alza en el precio de los materiales impactará el costo de los proyectos de construcción al cliente final, el presidente de la Capac respondió que mientras exista un alto inventario de propiedades, los precios se mantendrán estables.
Hasta abril de 2021, el inventario de propiedades terminadas o en construcción alcanzaba las 24 mil unidades.
“Si aumentas el precio en un escenario de baja demanda, no será posible liquidar el inventario, así que por el momento no se justifica un incremento y confío que una vez aumente la demanda de propiedades, el precio de los materiales de importación se haya estabilizado”, explicó.
Corredores de bienes raíces consultados comentaron que, debido a la pandemia respiratoria, el precio promedio de las propiedades disminuyó más del 5% el año pasado y señalaron que durante los tres primeros meses de 2021 se ha mantenido estable.
Repunte
El sector de la construcción acumuló una caída de 49.5% en los primeros tres meses del año, con un total de $137.8 millones de inversión en las construcciones, reparaciones y adiciones, principalmente en la provincia de Panamá, Chiriquí y Herrera.
En cuanto al área de construcción, la Contraloría reportó una caída de 47.3% con 223 mil 184 metros cuadrados.
A pesar de la contracción acumulada en el primer trimestre, marzo dejó indicios de una posible recuperación durante 2021. En el tercer mes del año la producción de cementó gris aumentó 62%, mientras que la de concreto premezclado creció 0.5%. Estos son los primeros incrementos en ambas producciones desde finales de 2019.
“Habrá que esperar a finales de junio para tener una mejor perspectiva del desempeño de la construcción, pero los datos de marzo fueron positivos”, comento Lara.
Dentro de las propuestas que el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) entregó al Gobierno en abril para impulsar la recuperación de la economía, se recomendó que el Ejecutivo promueva obras menores a lo largo del país con la intención de generar nuevas plazas de trabajo.
A la fecha, el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral reporta que un 25% de los 32 mil contratos que estaban suspendidos dentro de la construcción en marzo de 2020 permanecen inactivos, es decir, unos 8 mil trabajadores no han regresado a sus puestos de trabajo.
Además de impulsar obras menores, en especial trabajos de reparación y mantenimiento en edificios públicos, el sector privado pidió que se agilicen los permisos que requiere el sector para iniciar con nuevos proyectos o para entregar las obras terminadas a sus propietarios.
Para el Conep, a medida que se generen puestos de trabajo, aumentará la recaudación de impuestos y se recuperarán cuotas para la Caja del Seguro Social.


