El sector eléctrico panameño, que fue reetructurado en 1998 a través de la privatización del Instituto de Recursos Hidraúlico y Electrificación (IRHE), requiere de una actualización y fortalecimiento en términos de “regulación, leyes y metas”, señaló ayer Nanik Singh, presidente de la comité de energía del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP).
Durante un foro virtual sobre el mercado eléctrico, en el cual estuvieron autoridades, empresarios y agentes del mercado, Singh dijo que “a lo largo de estos más de 20 años, hemos podido ver como algunas instituciones se han debilitado y como el riesgo lo ha asumido el país o los usuarios del sistema”.
Agregó que esto tiene que ser más balanceado y “hoy hay una oportunidad para hacer una reingeniería al país que involucre temas como sacar al Estado como participante de las empresas eléctricas para que en realidad puedan velar por los intereses de los panameños, incorporar los vigilantes del tema eléctrico y separar el Centro Nacional de Despacho de la Empresa de Transmisión Eléctrica, para que sea más independiente y diligente, entre otras”.
También recalcó que se debe evaluar el diseño del esquema tarifario para establecer de forma robusta lineamientos a los ingresos máximos permitidos, contar con licitaciones abiertas y participativas con mayor competencia que reduzcan el riesgo al país.
“Posiblemente elevar la Secretaría de Energía a Ministerio para que tenga la fortaleza de que los panameños tengamos el buen servicio de suministro de energía al país para llevarlo a una descarbonización e independencia energética con los propios recursos que tiene Panamá”, puntualizó Singh.
Durante el foro, AES Panamá e InterEnergy, que forman parte de Generadora de Gatún que adquirió los derechos y el contrato de NG Power, dijeron que la nueva planta de gas natural debería entrar en operación en 2024. Aseguraron que el incremento de la generación con gas natural, que contramina menos que el bunker y el carbón, debe tener un impacto a la baja en la tarifa.


