Aunque sus abogados sostuvieron hasta el final que su cliente “no tuvo nada que ver”, los fiscales estadounidenses que encausaron a Marc Harris, mostraron pruebas suficientes para convencer al jurado de que el financista, desde sus cómodas oficinas en el Balboa Plaza, creó y utilizó sociedades anónimas panameñas para lavar dinero, evadir impuestos y conspirar para defraudar al Departamento del Tesoro de Estados Unidos y al Internal Revenue Service (IRS).

Los fiscales calculan que Harris -que residía en Panamá desde diciembre de 1989- evadió aproximadamente 5.9 millones de dólares producto del contrabando del gas R-12, comercialmente conocido como freón, que es utilizado principalmente en acondicionadores para automóviles.

Con el veredicto de culpabilidad, quedó probado que Harris creó y utilizó varias sociedades anónimas panameñas para “encubrir” la compra y venta ficticia del gas freón. En este esquema participaron Aurelio Tony Vigna y su hijo Joseph, ambos estadounidenses y clientes de The Harris Organisation.

En noviembre de 2000, los Vigna fueron arrestados en Panamá y deportados a Estados Unidos, donde fueron acusados de contrabando y evasión fiscal. A cambio de sentencias benévolas, ambos accedieron a cooperar con las autoridades en cualquier investigación que se lleve a cabo, “sobre asuntos de los cuales ellos tienen conocimientos”.

De hecho, Joe Vigna fue uno de los testigos estrella presentados por la fiscalía, aunque relató en el estrado que venía voluntariamente a dar su testimonio. Lo mismo que Moisés Kriger, otro cliente de Harris que testificó a favor de la fiscalía y que, paradójicamente, hace unas cuantas semanas también fue encausado por evadir impuestos.

Kriger y Vigna le contaron al jurado cómo Harris ordenó la creación de varias sociedades anónimas, que fueron utilizadas principalmente para poner grandes cantidades de dinero fuera del alcance del IRS. (Ver gráfica).

Algunas de estas sociedades fueron las denominadas International Merchant Traders Inc. (disuelta), V&V Wholesale Distributors Inc. (también disuelta), Cornell Consulting Inc. y Gerson Holdings Inc. Las cuatro tienen como presidente y representante legal a la misma persona: Peter Robin Baily, un antiguo socio de Harris que se separó del grupo en 1997, al considerar que los dineros de los clientes estaban siendo “mezclados” entre sí.

El lunes, luego de escuchar el veredicto de culpabilidad, Marc Harris fue escoltado por los Marshalls federales, que lo tendrán bajo custodia hasta el 6 de febrero, fecha en que el juez James Cohn dictará sentencia contra el financista convicto.

Harris fue hallado culpable de 16 -de un total de 30- cargos relacionados con lavado de dinero, evasión fiscal y conspiración para defraudar, por lo que podría afrontar una pena de hasta 10 años de prisión.

El juicio, que se desarrolló en una corte federal de Fort Lauderdale, inició el 10 de noviembre y transcurrió en seis días hábiles, periodo en el que la fiscalía presentó evidencias y testimonios incriminatorios de agentes federales y clientes de Harris. En cambio, los abogados defensores Frank Rubino y Joaquín Fernández optaron por no presentar un solo testigo, aunque hasta el último momento se manejó la posibilidad de que Harris declarará a su favor.

El equipo liderado por el fiscal Gregory Tortella continúa investigando a Harris, que podría afrontar nuevos cargos, esta vez relacionados con la corrupción de funcionarios públicos y malversación de fondos de terceros.