El público portugués descubrió en primicia mundial ayer sábado por la noche la voz de Axl Rose, de Guns N' Roses, junto a la banda de hard rock AC/DC, que inicia una gira europea en Lisboa marcada por la ausencia de su cantante Brian Johnson, aquejado de problemas auditivos.
El relevo del líder del grupo australiano, anunciado a mediados de abril, sorprendió a todos sus seguidores.
Los médicos advirtieron al cantante un mes antes que podría quedarse sordo si seguía actuando, lo que obligó a AC/DC a aplazar una serie de conciertos en Estados Unidos.
Axl Rose, de 54 años, se estrenó en el Passeio Maritimo de Alges, un inmenso espacio al aire libre en el estuario del Tajo, en la capital portuguesa, donde se esperan hasta 60 mil espectadores, seguramente bajo la lluvia. La banda tiene otros 11 conciertos programados en Europa.
Brian Johnson “es un gran cantante, es un verdadero desafío” cantar en su lugar, dijo Rose. “Intento hacerle justicia, para los fanes”, afirmó Axl Rose en una entrevista difundida en la radio británica BBC 6 Music.
El cantante precisa que fue él quien se propuso para ayudar: “Llamé el mismo día en que leí en la prensa que algo no iba bien con la audición de Brian”.
Para Johnson, que entró en AC/DC en 1980, tras la muerte del cantante Bon Scott, es un golpe duro. “Ese fue el día más oscuro de mi vida profesional”, dijo en un mensaje para sus fanes.
Conocido por su voz aguda y sus actuaciones donde pone a prueba sus cuerdas vocales, Johnson, de 68 años, aseguró que seguiría grabando en estudio.
Su sustituto en un video al lado del cofundador de AC/DC, Angus Young, y del bajista Cliff Williams, prometió al público portugués “un gran espectáculo de ‘rock”. Los fanes, no obstante, no parecían muy convencidos. “¿Pagar para ver cantar a Axl Rose durante dos horas? No, gracias”, se quejaba un internauta en la página Facebook del organizador del concierto.

