El Ministerio de Cultura (Mincul) de Perú declaró como “patrimonio cultural de la nación” el arte de los altares de espejos del país, debido a su originalidad, significado y conocimientos que encierran.
El órgano encargado de la publicación de los decretos emitidos, difundió el pasado viernes la resolución del Estado, en la que se señala que la elaboración de altares de espejos es una expresión original de la fe y arte de los pobladores indígenas de Cusco y Apurímac.
La elaboración de estos altares cristianos llegó a Perú con los españoles en el siglo XVI, y se consolidó durante la época de la colonia, produciendo con ello la aparición de maestros artesanos especializados en imaginería, talla, cerería, platería y decoración de altares.
Los artistas nativos tuvieron la capacidad de adaptar sus propios materiales y temas locales, creando con ello una variante del estilo barroco, que algunos especialistas han denominado “barroco andino”.
