Una cinta sobre la complicada relación familiar del legendario explorador Jacques Cousteau, del realizador francés Jérôme Salle, bajó el telón del 64º Festival Internacional de Cine de San Sebastián, que entregó sus premios ayer sábado, de noche.
Después de una semana en la que se proyectaron más de 200 películas en la ciudad del norte de España, L’Odyssée fue presentada fuera de competencia para marcar la clausura del festival, considerado el de mayor peso del mundo hispano.
Elegida como colofón del festival, la película biográfica sobre Cousteau, con Lambert Wilson encarnando al intrépido explorador oceanográfico, Audrey Tautou como su mujer Simone, y Pierre Niney como su hijo Philippe, muestra los altibajos de la relación familiar con bellos paisajes marinos de fondo.
“Hablamos sobre la debilidad (de Cousteau) en cuanto a sus relaciones, porque siempre fue valiente” para sus aventuras, señaló en rueda de prensa Salle, que buscó también mostrar “la evolución del hombre con la naturaleza en el siglo XX”, ya que el explorador pasa de tener una fe ciega en el progreso a desarrollar una conciencia ecologista.
“Al rodar bajo el agua nos hemos encontrado las mismas dificultados con las que se encontró Cousteau hace 70 años”, dijo el director de filmes como Zulu y Anthony Zimmer, al acotar: “a pesar de todas las dificultades, cada día de rodaje ha sido un regalo y una recompensa”.
Salle “quería autenticidad, que buceáramos de verdad, que fuéramos a la Antártida, que buceáramos con tiburones en Las Bahamas”, señaló Pierre Niney, intérprete de casi todas sus escenas bajo el agua, algunas rodeado de escualos.
Este año, aspiran a obtener la Concha de Oro 17 películas, en representación de España, Argentina, Chile, Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Suecia, Islandia, Polonia, Corea del Sur, China y Japón.

