El Gobierno de Costa Rica divulgó una directriz que busca garantizar la atención integral de salud a las personas en pobreza que son portadoras del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el sida.
La directriz consiste en que el Ministerio de Salud, así como entidades públicas, deberán brindar, sin interrupción, atención y tratamiento a las personas que por alguna razón han sido cesadas de sus trabajos y no tienen capacidad económica para acceder al seguro social de salud. La vicepresidenta costarricense, Ana Helena Chacón, indicó en un acto oficial que la iniciativa está enfocada en garantizar los servicios de salud a la población nacional y extranjera que esté en condición de pobreza, pobreza extrema o indigencia. “Quienes viven con VIH deben vivir sin estigmas, sin discriminación (...) debemos dar un enfoque de derechos humanos y no solamente de salubridad, entender que cuando hay vida tiene que haber dignidad, por lo tanto, vamos a seguir trabajando para evitar las infecciones, para que haya menos sida y más paz”, expresó en su discurso Chacón, preocupada de que gente joven presente el diagnóstico.
