Una mujer en una camilla contempla a su bebé. La acompañan su esposo y su suegra. Él interroga sobre el estado del infante y la doctora les dice que todo salió bien, solo que hay un detalle con el niño y sin tacto alguno les comunica que su pequeño tiene síndrome de Down.
Con caras de asombro, piden más información y la respuesta que reciben es una serie de tecnicismos médicos que los confunden más, sin tener claro de qué se trata.
Con esta escena da inicio la obra Sin tu cariño, que se está presentando hasta el 30 de abril en el Teatro En Círculo, con un elenco de 14 jóvenes y adultos con síndrome de Down acompañados por actores profesionales.
Así como Roberto y su esposa Manuela intentan asimilar la noticia de su hijo Ramiro, en otro punto de la ciudad Ana Patricia y Charlie pasan por una situación similar; su hija Ana Paola también nació con esta condición.
Ana Paola, personaje interpretado por María José Paiz, y Ramiro, por Francisco Hoo, crecen, se gradúan y se enamoran. La joven ayuda a sus padres en la fábrica y el chico tiene una pizzería que le regalaron sus padres.
Esta relación genera conflictos, ya que Ana Paola viene de una familia con dinero y Ramiro trabaja día a día como chef.
No obstante, los jóvenes también se enfrentan al miedo y temor de sus progenitores, porque aún los consideran unos niños.
Estos chicos tienen frecuentes enfrentamientos con sus padres por defender su relación y en sus conversaciones le quieren dejar claro que ellos son adultos capaces de hacer muchas actividades y que aunque tengan síndrome de Down tienen habilidades como cualquier otra persona.
Cada escena se va desarrollando al compás de nueve canciones de Rubén Blades, como el Nacimiento de Ramiro, Decisiones, Madame Kalalú, Plástico y Sin tu cariño, entre otras.
Paralelo a la historia de Ana Paola y Ramiro, sus amigos Franshesca (interpretada por Antonella Manzotti) y Beto (por José De Gracia Luzcando), también con síndrome de Down, viven una relación amorosa libre, como es normal en personas adultas. Todos los admiran.
En cada una de las escenas de esta obra, dirigida por Hannia Woodman, hay un mensaje social que hace un llamado a la inclusión de las personas con síndrome de Down en la sociedad, recalcando que son individuos igual que cualquier otro.
La dirección musical de esta puesta en escena está a cargo de Alfredo Hidrovo y la encargada de montar la coreografía es Meli Moreno. En tanto, la producción de la obra está a cargo de Mirella Arias Porras y Alida Gerbaud de Fábrega.
EXPERIENCIA DEL ELENCO
Los actores con síndrome de Down que acompañan a María José Paiz, Francisco Hoo, Antonella Manzotti y José De Gracia Luzcando, son: Andrea Guevara Ortiz, Ayamair Rodríguez, Brenda Bassan Acrich, Karla Barría Vernaza, Rocío Manzotti, Ximena Varela Eleta, Ariel Ramsey, Augusto Ducreux Cabal, Claudia Barral y José Gregorio Palma.
Para los chicos, esta es una gran oportunidad para demostrarle a la sociedad lo que son capaces de hacer. Hasta dónde pueden llegar sus habilidades, dicen en medio de risas.
Comparten que ha sido difícil aprenderse algunas líneas del libreto, pero que se han esforzado y lo han logrado.
Cada uno dice sentirse cómodo con los personajes que les ha tocado interpretar, lo importante es que en cada uno de los roles bailan y cantan y eso les divierte.
Desde enero de este año empezaron los ensayos, no obstante, han tomado clases de baile y actuación desde hace un año y medio aproximadamente.
Muchos de ellos participaron en la primera obra inclusiva La Cucarachita Mandinga, que se presentó el año pasado.








