A imagen de Fendi, Versace o Missoni, las grandes casas de moda se imponen ahora como actores de pleno derecho en el Salón del Mueble de Milán, con lujosas líneas inspiradas en sus universos creativos, que representan para algunos una parte nada despreciable de su facturación. Esta feria, conocida como la meca del diseño donde se esperan 300 mil visitantes de 165 países, creó este año un pabellón dedicado especialmente al lujo, el “XLux”.
Dentro, junto a marcas tradicionales de mobiliario, varias grandes casas de moda presentan una parte menos conocida de su actividad: sus colecciones destinadas a la casa. “Presenciamos una aceleración de todo lo que concierne a la distribución de los apartamentos, hoteles, oficinas de alta y muy alta gama”, y un interés por “piezas bastante únicas y con presupuestos casi ilimitados”, dice Jean-Paul Bath, director de la asociación francesa Valorización de la Innovación en el Mobiliario.
